Un reconocimiento para destacar y fomentar prácticas que promuevan una cultura de paz basada en el respeto, la prevención, el diálogo y la resolución pacífica de conflictos. Este distintivo busca inspirar y consolidar esfuerzos en diversos entornos para construir una sociedad más pacífica y colaborativa.
Beneficiarios: Dirigido a personas, organizaciones, municipios e instituciones comprometidas con la creación de ambientes armónicos y pacíficos en sus comunidades, lugares de trabajo o espacios educativos.
Implementación de programas educativos, capacitaciones o talleres enfocados en valores como la empatía, el respeto y la convivencia pacífica.
Aplicación de metodologías como mediación, círculos de paz, justicia restaurativa u otras estrategias efectivas para abordar conflictos.
Acciones orientadas a garantizar la participación de grupos diversos, promoviendo la igualdad de oportunidades y el respeto por las diferencias culturales, sociales y de género.
Proyectos o iniciativas que generen beneficios tangibles para una comunidad, como actividades colaborativas, redes de apoyo o transformaciones sociales positivas.
Compromiso con la continuidad y mejora de las iniciativas para que los esfuerzos en pro de la paz tengan un impacto duradero.
Un documento en línea o físico que recopile información básica del postulante y su propuesta o acción específica.
Fotografías o videos, informes de actividades, testimonios de los beneficiarios, documentación de resultados.
Un documento breve (1-2 páginas) donde el postulante explique su compromiso con los valores de la paz y sus iniciativas.
Un comité de expertos revisará las postulaciones según los criterios establecidos, asignando puntajes o categorías.
Los seleccionados recibirán el distintivo en una ceremonia formal, además de ser promovidos en plataformas digitales y redes sociales.